Ahí estaba yo sentada frente a la ventana
viendo como pasaban las nubes,
no había luz en mi vida, me encontraba vacía,
seca, mis ojos denotaban depresión,
cuando de pronto un soplo fresco elevó mi cabello
el cual cubría mi sombrío rostro,
hizo que posara una sonrisa
y que mi corazón saltara de alegría,
y así los días y meses pasaron
y siempre iba con mi sonrisa a todo lugar,
mi ánimo cambió, todo el mundo lo notaba,
supe que no estaba perdida...
poco tiempo después me encontraba
de nuevo en la silla un poco quebrantada...
6.6.08
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